Parte del encanto del campo para mí es su tranquilidad...que puedes pensar sin pensar, sentir sintiendo...nada es por obligación, todo se da por gusto y necesidad.
Regresando de un largo caminar, algo asoleado pero contento. Este árbol domina la curva de la vereda, bajo él te detienes a contemplar la pendiente...no importa si subes o bajas, si vas o vienes...